Reforma. México: Dic 22, 2007.
Max Correa, líder de la Central Campesina Cardenista, indicó que las reglas impuestas por el gobierno federal harán más difícil hacer frente a los efectos de la apertura comercial total que entrará en vigor el 1 de enero en el marco del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).
Criticó el esquema de apoyos personales, pues, sostuvo, generará mayor desorganización entre los productores de maíz y frijol, y en las cadenas productivas de la carne de cerdo y res.
“Es un contrasentido plantear como propósito fundamental que se generen apoyos individualizados, cuando de parte del gobierno hemos escuchado las quejas de la falta de organización y el minifundismo. Nosotros más bien le apostamos a la compactación de tierras, a la organización productiva de los campesinos y al trabajo colectivo”, indicó en entrevista.
Víctor Suárez, dirigente de la Asociación Nacional de Empresas Comercializadoras de Productores del Campo (ANEC) calificó de autoritaria la publicación de las reglas sin tener el consenso de las organizaciones campesinas.